¿Existe la mampara de ducha perfecta?

Al escoger una mampara de ducha ahora ya no solo se tiene en cuenta que sea práctica sino que sea estética y se ajuste al estilo deseado para el baño. Precisamente, porque esta habitación ha pasado a ser una de las más cuidadas de la casa. El lugar en el que se cuida hasta el más mínimo detalle en cuestión de decoración.

La mampara es la estructura (normalmente de perfilería de metal y cristal) que separa la zona interior de la ducha del resto del baño y que mantener seca la estancia después del uso de este espacio. Consta de unos paneles, hojas o puertas que impiden la salida del agua. También, de unos perfiles o sujeciones que unen la mampara a la pared y rematan la estructura. Y de unos rodamientos para abrir y cerrarla. Además, casi todos los modelos incluyen tiradores para abrir la puerta y juntas para mantener estanca la ducha.

Ofrecen múltiples opciones y ventajas. Entre otras, ayudan a aprovechar el espacio disponible en la habitación, reducen riesgos al ser impermeables y evitar las salpicaduras, mantienen el calor del agua, aislan, son duraderas y, por supuesto, dan sensación de amplitud y son parte importante de la estética de cualquier baño actual.

Por todo eso, cada vez prestamos más atención a este elemento que se ha convertido en un «imprescindible» del baño. A continuación, te explicamos las claves para su elegir una mampara de ducha perfecta para tu hogar.

3 Detalles importantes al elegir una mampara de ducha

Al escoger una mampara para el baño hay unos aspectos imprescindibles que deberías tener en cuenta y condicionarán el modelo finalmente elegido.

1 – El tipo de plato de ducha

La forma y tamaño que tenga tu plato de ducha marcará la mampara que puedas instalar. Como es de suponer, si es curvo, tendrá que ser también curva la mampara. Si es cuadrado, o rectangular, tendrá un lateral fijo y una parte abierta.

En cuanto al tamaño del plato de ducha, lo fundamental es que se mantenga la estanqueidad para evitar filtraciones y salpicaduras. Aquí, será necesario realizar una buena medición del plato de ducha. Recuerda esto al hacer la medición del espacio:

Medida de la altura a la que queremos que llegue la mampara (aproximada).

Medida de la parte baja (a ras de plato). Ten mucho cuidado al tomar esta última. Puede parecer que es igual en todos los lados pero, las paredes pueden tener alguna ligera inclinación. Y si no se cuida este detalle, será necesario compensar.

Desde Talleres Marín, como profesionales, te sugerimos que la medición final la realice siempre un experto. Evitará errores, posibles espacio de fuga y garantizará que la mampara quede estanca.

2 – Modo de apertura de la mampara

Como indicábamos al principio, hay un gran número de opciones de mamparas en el mercado. Según el tipo de apertura destacan 5 tipos:

Puertas correderas

Se deslizan hacia los lados por unos carriles superiores e inferiores para abrirse y cerrarse. Perfectas para lugares con poco espacio ya que no ocupan nada en su apertura y cierre.

Puertas abatibles

Se abren hacia fuera o hacia dentro hasta formar un ángulo de 90 grados. Esto hace que sea posible abrirlas completamente. Y, por eso, facilita el acceso a la ducha tanto para su uso como para la limpieza.

Puerta pivotante

En este tipo de mampara, la hoja de la puerta se mueve sobre un eje vertical. Al abrirse, parte de la hoja queda dentro de la ducha y parte en el exterior. Ocupa poco espacio y, por esa razón, resulta muy práctica.

Puertas plegables

Se recogen sobre sí mismas al tiempo que se abren hacia el interior del plato. De esta manera, el acceso a la ducha es muy cómodo sin perder mucho espacio al abrirlas.

Panel fijo

En estas mamparas, el vidrio fijo solo se coloca en la zona de agua. Permite elegir entre un panel fijo o una combinación de panel fijo y hoja abatible. Su instalación es fácil instalación y requiere un mantenimiento sin mucha complicación.

3 – La ubicación de la ducha

Si no te habías planteado la importancia de la situación de la ducha en el conjunto de paredes del baño, ahora es el momento. Dependiendo de qué dónde esté colocada y el número de tabiques que la rodeen, el tipo de apertura recomendada será uno u otro.

Cuando está rodeada de tres, la mejor opción es optar por una mampara de apertura frontal con puertas plegables, abatibles o correderas. En el caso de tener 2 tabiques a los lados, sugerimos una mampara frontal con fijo lateral. O con apertura por la esquina. Si está unida a un solo tabique, la mejor alternativa es un panel fijo con apertura lateral para permitir la entrada.

Recuerda que si el baño va a ser usado por personas de movilidad reducida o por niños, deberán extremarse las precauciones para garantizar la comodidad y seguridad en el día a día. En el primer caso, asegúrate de que el plato de ducha sea algo más ancho de lo habitual y que la apertura de la puerta no reduzca el espacio de acceso a la ducha. Una buena opción son las puertas abatibles hacia afuera y que evite los obstáculos. En el caso de tener niños, escoge una mampara de vidrio de alta resistencia.

Y, por supuesto, consúltanos si tienes cualquier duda y deseas que te ofrezcamos alternativas adecuadas a tus necesidades. Cada baño es diferente y en Talleres Marín te ayudaremos a encontrar la mampara perfecta para tu hogar.

📸 Revista El Mueble

Compartir:

MÁS NOTICIAS

Relacionadas